04/01/2012

El montador portugués João Braz para Cinema's Challenge.

"Con más de 18 años de experiencia en la edición, João Braz todavía hoy sigue metido en varios proyectos de relevante importancia en el panorama portugués, ya sean de cine o de televisión. [...]

¿Qué le llevó a querer ser editor? ¿Está relacionado con su pasión por el cine?
Al principio, me saqué el curso de cine de la ESTC (Escola Superior de Teatro e Cinema), que se desarrollaba en el conservatorio, por el gusto del ambiente artístico de la escuela. Pero no tenía un interés concreto en el cine en quel momento, pero me pareció un curso que podría frecuentar más fácilmente que los de interpretación o los de música, y así fue. Más tarde, cuando entré en el mundo laboral, empecé trabajando de prácticas en Caixa de Manoel de Oliveira. Y fue a partir de entonces que empecé a trabajar como montador, hace 18 años, y todavía hoy me encanta. Por eso, cuando tengo un nuevo proyecto, lo abordo como si fuese el primero.
La elección de ser editor también tiene una explicación. Ahora bien, se dice que el montaje es la única invención propia del cine y que está en el centro de las decisiones creativas de la película. Es una función muy rica, en la que se toman muchas opiniones, como por ejemplo, elegir la mejor toma de un actor, dónde se hacen los cortes de los planos, que continuidades son importantes, u otras más profundas, como cambiar toda la estructura de una película, o desarrollar un ritmo para la película dependiendo del modo en que sea montada esta.
Como 'montador', es fundamental entender al director de la película y sus objetivos para esta misma. Intento siempre colocarme en su piel y darle soluciones de acuerdo con lo que pienso que él pretende con su proyecto. Esto no me impide, todavía, ser objetivo en al valorar el material, pero intento lo intento hacer siempre mirando como si fuese por sus propios ojos [los del director]. Nadie hace un buen montaje en contra o ignorando lo que pretende el director, ni en contra del material que fue filmado. Debemos seguir siempre el camino que nos marca ese material.
Ya hice montajes muy distintos entre sí, de directores completamente opuestos en términos formales, narrativos o personales, y a pesar de todo siempre me esfuerzo por intentar estar lo más cerca posible de sus ideas, de sus intereses y miedos en relación a su película. En resumen, la mayor satisfacción de este oficio es sentir que contribuimos decisivamente al hacer la película que el director deseaba.

Su primer trabajo fue, curiosamente, en el 92, con el corto Mergulho no ano novo, no como editor, si no como director ¿Cómo surgió este desafío?
En la escuela de cine tuve la oportunidad de dirigir algunas películas y esta fue la mejor oportunidad y el mejor momento para aprender.  Mergulho no Ano Novo  fue un corto extra-curricular en 16mm de la Escuela de Cine que co-dirigí con Marco Martins y que ganó el premio del mejor corto portugués en el Festival de Vila do Conde.

¿Qué trabajos considera más importantes en el desarrollo de su carrera?
Ya he hecho más de cincuenta películas y series de ficción y publicidad y aprendí mucho con todos estos trabajos. Hay algunas películas que me marcan más, pero es difícil saber las razones puramente profesionales, lo que es normal tras pasar varios meses con los directores. De cualquier modo, me gustaría destacar las películas que hice con Marco, Alice y Como desenhar um círculo perfeito, tanto las películas que hice con João Canijo, entre ellas: Ganhar a vida, Noite escura, Fantasia Lusitana y Sangue do meu sangue, que se va a estrenar este año. Además las películas que hice con João Botelho, entre los que está Filme do Desassossego.
Pero repito que la mayoría del resto de película fueron también muy muy gratificantes.

¿Tiene en mente algún proyecto más de este tipo?
Creo que no... Me gusta mucho editar y no tengo vocación de director, cuya combinación de talento y determinación tiene que ser muy especial y única, incluso habiendo tenido ya esa experiencia.

El montaje es una de las fases más importantes en la que se puede determinar, o no, el éxito de una película. Sabiendo esto, ¿Cómo describe su profesión comparando con otras dentro del medio?
No me gustaría destacar el montaje, a pesar de ser un área en la que se toman más decisiones que contribuyen al resultado final de la película. Pues, el cine es una actividad cuyo resultado es consecuencia de un trabajo en equipo y depende esencialmente de este.

¿Hay algún editor que admire especialmente?
Las personas que cualquier editor debe admirar son aquellas que inventaron el lenguaje cinematográfico; realizadores como Grifitth, Eisenstein, Vertov o Godard. Me gustaría mencionar a Dede Allen, que fue la primera persona que tuvo derecho a tener su nombre solo en créditos como editor, editora en este caso, en Bonnie and Clyde. Y por eso hago palabras suyas mías, para hablar sobre el montaje: "Editing is like writing with shots. And writers are people who change their ideas all the time. Ideas evolve. They’re not bound by a formula."

¿Cree que el público nota el resultado final de su trabajo?
El montaje siempre fue conocido como una actividad invisible. Esta clasificación tenía dos sentidos, por un lado en el cine clásico el montaje se centraba en crear la ilusión de que una película era una acción continua, por otro lado es muy difícil valorar el trabajo de montaje por las simples razones de que el espectador no tiene acceso al material filmado antes de ser montado: no sabe si existían otras tomas, si los cortes podían ser hechos en otros momentos, si el orden de las escenas estaba previsto desde el guión, entre otros aspectos. Siendo así, para evaluar un montaje es necesario conocer lo que ya no está en él. Claro que podremos valorar algunos aspectos como el ritmo, los raccords, pero no es un trabajo tan fácil de apreciar por el espectador como lo es la fotografía o la interpretación.

Entre el cine y la televisión ¿Qué formato es más gratificante?
Normalmente me gustan más las películas, pero hice series de televisión que me gustaron mucho como Bocage, O dia do regicído, o Republica. Hice también muchos spots publicitarios en los que disfrute mucho montándolos, por ejemplo:



Por todo esto, incluso existiendo preferencias personales, pienso que es importante enfrentar todos los proyectos que vayamos teniendo como los más importantes de nuestra vida profesional, sean del formato que sean.

¿Es difícil entrar en la industria cinematográfica en Portugal? ¿Pensó en irse al extranjero para continuar con su profesión?
En Portugal se hacen pocas películas y toda actividad audiovisual se queda corta para la cantidad de personas que quieren trabajar. Siempre tuve la suerte de tener trabajo regular, a pesar de haber trabajado esporádicamente fuera de Portugal. Pero, creo que es importante que tengamos desafíos constantemente y aconsejo a los más jóvenes que no tengan miedo de buscar trabajo en cualquier parte. En cine no existe una carrera como en otras profesiones, nuestro recorrido es hecho por nosotros mismos, por las escuelas y en las oportunidades que tengamos, y ese recorrido será siempre único.

¿Si pudiese escoger otro cargo relacionado con el cine seguiría siendo editor?
Sí. Esta es la profesión que escogí y me sigue encantando. Cuando no tenga la oportunidad de ejercer o llegue un día en que me harte de editar, por supuesto que encontraré otro cargo en el que pueda contribuir creativamente."

Entrevista por Andreia Mandim para cinemaschallenge.blogspot.com
Traducción por Pablo Hernández.

3 comments:

Andreia Mandim said...

Obrigada :). Só uma quest-ao: no nome do meu blogue falta um "H" em "CHallenge".


Obrigada pelo interesse.

Cumprimentos,
Cinemaschallenge.blogspot.com

João Braz said...

Obrigado! Abraço

Pablo Hernández said...

Obrigado eu. Foi muito interessante ler as suas palavras!! Espero que mais gente aprenda com vossas ideias, porque eu já o fiz!

Abraços.