14/04/2011

Rodrigo Cortés habla de sus influencias [Entrevista]

Interesante fragmento de una entrevista realizada a Rodrigo Cortés, ganador al Goya al mejor montaje este año 2011 por "Buried".

"[...]
¿Acepta la etiqueta de autodidacta?
Claro, si autodidacta significa que uno no ha asistido a ninguna escuela, así es. Evidentemente, nadie es un lienzo en blanco y he tenido profesores, porque afortunadamente Scorsese, Hitchcock, Orson Welles, Eisenstein y Buster Keaton estrenaban en todos los rincones del mundo. Y también he tenido una gran ayuda de directores de malas películas, que muestran todo lo que no se debe hacer.

Esa lista de directores parece un canon espontáneo...
Sí, sí. Es verdad, porque siempre he sentido una identificación muy poderosa con los directores que podríamos llamar de montaje o directores-montadores. Buster Keaton, Orson Welles, Scorsese -sin duda, el mejor director vivo- y Kubrick me gustan mucho. Pero me siento golpeado por cualquier cosa que pertenezca a ese género que se llama cine bueno. Es muy opuesto lo que hacen Rohmer, Ozu, Howard Hawks o John Ford, pero me hacen vibrar de forma muy parecida. Afortunadamente, como espectador uno puede acceder a todas esas cosas que no hace como director.
[...]"

Entrevista completa: http://www.lavozdegalicia.es/ocioycultura/2010/10/02/00031286001095558641362.htm

En cuanto a este tema de directores-montadores, ya que esta mañana me he quedado un poco en blanco, he buscado unos cuantos ejemplos. 
Directores que apendieron el oficio de director como montadores:
Orson Welles, Sergei M. Eisenstein, Pudovkin, Cecil B. De Mille, Edward Dmytryk, Buster Keaton, Stanley Kubrick, Robert Parrish, Alfred Hitchcock, Akira Kurosawa, Martin Scorsese...

Hoy hay muchos que montan sus propias direcciones, con más o menos suerte:
Robert Rodriguez, Abbas Kiarostami, Takeshi Kitano (que monta solo o co-edita en la mayor parte de sus trabajos), David Lynch (que es un poco variado. Lo mismo cuenta con el montaje, e incluso también guión, de su mujer Mary Sweeney o le da por hacerlo todo a él), Julio Médem (que ha hecho más bien a la inversa. De dejarse montar a montar él mismo), Rodrigo Cortés, etc. Y luego están los locos de los Hermanos Coen y Steven Soderbergh que también se montan ellos mismos pero utilizan pseudónimos por no aparecer tantas veces en los créditos. Roderick Jaynes y Mary Ann Bernard se hacen llamar, respectivamente.

Mi opnión está clara. Lo ha estado desde un principio. Aunque claro, ningun caso tendrá que ver con otro. Hay directores a los que les encanta montar, otros a los que les encanta y se les da bien, que es distinto a los primeros, y,  los más, que ceden la labor de montaje a una persona especializada en el arte. O icluso a varias. Cada opción tiene sus ventajas, excepto la del director que monta sin darsele bien.
He oído quejas ultimamente de compañeros del tipo "Rodrigo Cortés nos va a hacer daño a los montadores". ¿Qué opnio yo de esto? Que si un director lo hace mejor que un montador, ¿por qué usar a un montador? Tendrá más objetividad, pero si lo hace peor me da igual. Lo importante, que viene a ser la película, requiere un buen montaje, adecuado a las características de ella. Ahora bien, si estamos en el caso de que al director le encante montar, y se le de bien, tampoco creo que sea lo adecuado que él solo se encargue del montaje. Si no, que, como mucho, co-edite junto a un montador.

¿Que hay directores con mucho ego? También es verdad. Porque sabiendo la gran cantidad de buenos montadores que hay, que pueden aportar ideas nuevas,  enriquecer tu trabajo, etc, ¿Por qué no ganar un amigo?

1 comment:

jotaK said...

Bajo mi perspectiva y mi experiencia como director/ montador creo firmemente en el cargo de editor como una figura independiente a la del director por varias razones:

1. Es totalmente objetivo. Desde un guión y observando un material bruto, sin conocer a los actores, las localizaciones o las intenciones de rodaje, es capaz de ver una historia diferente a la que ve el difrector. Puede ser mejor, pero tambien puede ser peor, pero en este último caso siempre está el director para guiarle por el camino correcto. El montador observando el material bruto ve la historia que puede contarse, no la historia que pretendía contarse, si no la historia que hay en ese material, sin más. Eso ya es una ventaja.
2. Puede aportar a la historia una nueva visión. La historia, desde el comienzo en la cabeza del guionista tiene una forma, en rodaje el director le da forma, y en edición la historia puede cambiar, crecer y ganar mucho si entra en juego otra cabeza que no haya tenido las otras dos "formas" instaladas en la cabeza durante semanas.
3. No tiene el mismo aprecio a los planos y las secuencas que el que tiene el director. En infinidad de ocasiones un director no es capaz de valorar si un plano o una determinada secuencia funciona en la historia, solo ve lo bonito y espectacular que es el plano y lo mucho que aporta a nivel técnico a la historia (Las películas de rodrigo cortés son una claro ejemplo de secuencias efectistas y técnicamente perfectas que no aportan nada y en ocasiones destrozan la propia historia. Es mi opinión) pero por el cariño que tiene a sus propios planos no es capaz de mutilar secuencias aunque esto sea en beneficio de la historia.
Un montador es capaz de hacer que la planificación de un director no parezca tan buena como podría parecerlo si cree que un montaje distinto va a hacer mejorar el conjunto, sin embargo un director no lo permitiría. Su ego manda.

Pongamos un ejemplo: una secuencia rodada con un impresionante plano secuencia. Limpio, elegante, sin cortes visibles, sin trucos. El director querría dejarlo entero porque ese plano demuestra lo bueno que es y lo bien que puede hacer planos largos. A lo mejor ese cariño al plano le impide ver que ese plano tan largo y tan lento hace que el ritmo de la película se vaya a la mierda. Un montador lo ve rápido, sin embargo un director necesita mucho tiempo para ver lo mismo porque ese plano al que debe mutilar es su propio hijo.

Todo esto lo digo por propia experiencia. En los último trabajos que he editado me he visto a mi mismo conservando secuencias que sabía que eran totalmente superfluas pero que a su vez eran demasiado bonitas y espectaculares como para suprimirlas. siempre busco la visión objetiva y "malvada" de un amigo o un hijoputa que me diga que elimine tal o reduzca cual. Solo de ese modo consigo el montaje que se merece la historia. porque, seamos claros, por muy bonito que sea un determinado travelling, si la historia flojea el espectador estará bostezando mientras ese travelling sale en pantalla.

Por ahora no conozco a nadie que pueda montar mis trabajos mejor que los monto yo, y no lo digo porque sea muy bueno, sino porque no conozco muchos montadores. El día que conozca a esa persona no volveré a tocar mis trabajos, lo tengo claro, dejaré ese trabajo a quien debe hacerlo.

Un abrazo.

JotaK