10/03/2011

Javier Fesser hablando del montaje de "Camino" [Entrevista]

"Has hecho una de las películas más arriesgadas de los últimos años, usando una cámara nueva y un programa que, al menos en España, no se ha usado mucho para montar cine. Está claro que eres un valiente. ¿Qué te hizo decidirte tanto por la cámara de Sony como por Final Cut Pro?
Rodar Camino en formato digital era un deseo personal que respondía básicamente a las ganas de trabajar de otra manera, explorar nuevas formas de retratar y de rodar. Lo desconocido me atrae y la seguridad me aburre. Esto encajaba además con la necesidad de rebajar el presupuesto y con la libertad que yo demandaba para rodar y rodar sin detener la cámara y sin arruinar a nadie. Además, sabiendo que iba a ser yo mismo el montador, me apetecía aún más llevarme mucho material. Rodando disfrutaba pensando en el montaje y sabiendo que había momentos irrepetibles antes de decir “acción” y después de que los actores agotaran sus diálogos. Reconozco que en 35mm me pongo nervioso y digo “corten” lo antes posible porque mis padres vivieron la guerra y llevo el ahorro en los genes.

¿Te dijeron muchas veces que por qué no te metías en líos, montabas con Avid y rodabas con foto-químico?
No. Hace mucho tiempo que me rodeo de gente a la que le gusta meterse en líos. Por otro lado, montar con Final Cut, programa que ya manejaba desde hacía tiempo montando cortos y publicidad, era lo contrario a meterme en un lío. No recuerdo que jamás se me haya colgado este programa ni me haya dado un susto, ni siquiera durante los 10 intensos meses que anduvo arrastrando mañana, tarde y noche los 12 teras que ocupaban los brutos de Camino en HD.

Algunos profesionales aseguran que es mejor que alguien ajeno al rodaje sea quien finalmente monte la película, para que no tenga demasiada implicación con el material filmado y sólo le importe el resultado final. Supongo que ha sido duro ser director y montador, aunque no es la primera vez que asumes los dos papeles.
No es duro, es una gozada y una suerte. A mí me encanta montar, me encanta quitar, disfruto eliminando lo que sobra y me gusta más que nada en el mundo jugar con las imágenes explorando hasta la última posibilidad. Soy tan pesado y tan detallista, es tan definitivo para mí un solo frame arriba o abajo, que hace tiempo que decidí no volver loco a nadie haciendo algo que para mí es puro placer.

¿Te has encontrado con algún problema grave trabajando con FCP? ¿Has echado algo en falta?
Yo reconozco que soy un usuario atípico. No conozco profundamente el programa ni manejo a priori todas sus herramientas pero, si hace falta, le hago hablar. Posiblemente utilizando caminos muy largos y perdiendo mucho tiempo. Pero ese tiempo perdido, no sólo me gusta, sino que me permite descubrir lugares a donde yo no quería llegar y que a veces son muy interesantes. Me gusta la idea de pensar que el software es más artesanal y las opciones son más manuales de lo que en realidad son. De todos modos el FCP me permitió hacer un offline de Camino en HD con todos los efectos especiales suficientemente elaborados como para realizar la sonorización definitiva. Recuerdo más de un plano con 5 capas de vídeo (ángel, alas, fondo, actriz, croma tras la puerta)

Cuéntanos cómo ha sido el flujo de trabajo desde la F-23 hasta que tenías el material en el Mac.
Durante el rodaje fuimos digitalizando las cintas a través de FCP en ProRes HQ a varios discos de 2 teras. Se utilizó un G5. Este proceso se hacía durante la noche ya que se utilizaba el magneto de la propia cámara con la que rodábamos. En aquel momento no había en España ningún reproductor de HQ. De esta manera, aquel magneto estuvo encendido y funcionando durante tres meses de manera ininterrumpida y no dio jamás un solo problema.

Desde tus primeros trabajos como cortometrajista han pasado unos 15 años. ¿Ha cambiado mucho la forma de hacer cine desde entonces hasta ahora?
Espero que sí. Aunque cada vez que reviso los primeros trabajos me da envidia la ingenuidad e inocencia desde las que están hechos. Todo en el cine se puede imitar y reproducir menos eso. De todas formas, en esencia no considero haber cambiado sensiblemente.

Sabemos que corren de tu cuenta los spots del famoso eslogan “Me siento seguro…” con Iker Casillas para Groupama Seguros, y que los hicísteis con la cámara de fotos Canon D5 Mk II… ¿Alguna reflexión sobre hacia dónde va la industria con la llegada de cámaras de este tipo?
La industria no sé, pero yo sueño con producirme mi propia película, hacerla muy barata y estrenarla directamente en internet. La Canon es una herramienta espectacular. Esos spots también los monté en casa con FCP. Me pasé todo a ProRes para no tener problemas, ya que el formato original de la cámara (H.264  1920×1080  30fps) no fui capaz de manejarlo en tiempo real sin hacer render. Seguro que en vuestra página encuentro el truco para hacerlo. De todas maneras, después de terminar el montaje exporté la versión definitiva desde los clips originales como secuencia TIFF, formato en el cual los metimos en Flame para etalonar y hacer los retoques de pospo finales.

¿Y algo que decir sobre internet y la distribución?
Todo. No pasa un día sin pensar como darle la vuelta a la tortilla para convertir a nuestro peor enemigo en nuestro más valioso aliado. A nosotros internet nos permitió poner en marcha el Notodofilmfest.

Hablemos de Camino. Pocas veces se ha visto en nuestro cine una película con tantos elementos sobresalientes. Las interpretaciones, el guión, los efectos, la dirección, el montaje. ¿Te da vértigo enfrentarte a futuros proyectos después de haber llegado tan lejos con esta película?
El vértigo y el pánico son elementos fundamentales para crear algo que tenga interés. La duda también lo es. Pero cada vez disfruto más del proceso porque cada vez tengo menos miedo a equivocarme, cada vez me parece menos trágico eso de “meter la pata”. Lo perfecto sí que me da miedo.

Las ediciones DVD de tus trabajos siempre han sido muy cuidadas. De Camino además hay versión Blu-ray, que incluye un buen número de extras, como el magnífico making of de JimBox. ¿Hasta qué punto eres responsable de los contenidos de los DVD de tus películas?
En Camino, como he sido no sólo el montador sino además el ayudante y el auxiliar de montaje, he tenido la suerte y la desgracia de ser el único que controlaba el material. Ha sido un trabajo enorme pero me ha permitido compartir con quien pille el DVD o el BD momentos y sensaciones que durante el proceso me han parecido valiosas. Cada minuto de las dos horas y media que duran los extras añade algo a la película y acerca al espectador al corazón del proyecto. Para mí es muy importante porque creo que, a la larga, el mayor número de espectadores de una película lo son visionando el dvd y no acudiendo al cine y lo que haya en el disco quedará para siempre, mucho más tiempo y de manera más fiel que en una copia de 35mm. El making de JimBox es magnífico. Él estuvo todos los dias del rodaje y tiene grabadas cientos de horas. Tuvo la gran idea de colocarme a mí un micro inalámbrico, consiguiendo estar siempre en el “meollo” sin que ni yo me diera cuenta.

¿Habrá otro Final Cut Pro en tu próxima película?
Por mí el FCP se podría quedar como está de por vida. No se me ocurre nada que yo necesite hacer y que este programa no me lo permita."

 Por Juan Ugarriza mayo 12, 2009.

No comments: