27/01/2011

Hablando con Buster Franco [Entrevista]

"Buster Franco, montador. Lleva muchísimo tiempo en esta profesión y ha tocado todos los palos: televisión, documentales, cortometrajes y largometrajes. Nos cuenta su experiencia en esta profesión y sus futuros proyectos profesionales.

¿Cómo has llegado a esto?
Realmente yo nunca pensé en dedicarme a esto. Era un estudiante ausente y en el momento en que mi padre se dio cuenta de que yo no estaba muy interesado en estudiar, me propuso que trabajase en unos documentales sobre la India. Tenía que realizar todo el trabajo sucio que hace un meritorio, recibiendo un sueldo simbólico.

¿Tuviste algún tipo de formación audiovisual?
Tras eso, seguí convalidando mis ausencias escolares con el trabajo e hice un curso de edición de vídeo de la Imefe. Era un curso de prácticas. Hay escuelas de cine que no enseñan lo fundamental para empezar a trabajar, desde abajo, como hacer una copia -o tirar un cable- No preparan para el trabajo real. Hice el curso de ochocientas horas y trabajé en “Después de tantos años”, como auxiliar.

¿Cuándo te diste cuenta de que querías dedicarte a esto?
Para cuando me di cuenta de que me quería dedicar a esto, ya estaba montando. Creo que esto es algo constante en toda mi vida, el hecho de que no tengo la sensación de haber tomado muchas decisiones por mí mismo. Me he ido acomodando según las circunstancias.

A partir de ahí supongo que los trabajos se irían desencadenando unos con otros...
Tras este trabajo, estuve de ayudante en una serie que montaba Daniel Cebrián, con el que había estado trabajando en “Después de tantos años” Después trabajé con Ángel Hernández-Zoido como ayudante y como operador en su estudio haciendo industriales, makin off y otras caspillas.

¿Qué tal fue tu experiencia con los vídeos industriales?
Cada día creo más en que de todo se aprende, ahora voy a montar una TV movie y es la primera adaptación literaria que monto. Siempre sigo aprendiendo, en los documentales aprendes cosas muy prácticas para montar ficción y viceversa. Algunos trabajos como los industriales, quizás no son muy reconfortantes, pero sí lo son para el cliente y hay que esforzarse, puedes pasarte día y noche trabajando… aprendes la importancia de las fechas, y que hay que llegar a costa de los domingos, y a veces incluso de tus relaciones personales.

¿Cómo viviste la etapa como ayudante de montaje?
Creo que es un trabajo que tiene más responsabilidad de la que puede parecer. He trabajado de ayudante en series, por las noches, en polígonos industriales, dentro de furgonetas convertidas en unidades móviles. Haciendo copias de emisión y otras cosas quizás menos gratificantes que montar, pero también muy importantes para la película. He tenido la suerte de estar siempre en equipos que me han dejado, por ejemplo, montar la cabecera y me guardaba tiempo para jugar a “pegar” secuencias. También de disfrutar, no sólo del trabajo de ayudante, sino también de ver todo el proceso, cómo montaban y cómo tomaban las decisiones. Todo esto me sirvió de mucho.

¿Has montado alguna vez en moviola?
No. Empecé a trabajar en avid en el 95. En algunas películas me he querido dar el capricho de darle la última vuelta en moviola, pero al final nunca hay tiempo ni dinero para hacerlo. Es algo que a día de hoy es más romántico que práctico.

¿Cómo fue tu salto como montador?
Tengo que agradecerle eternamente a José Nolla que me diese la oportunidad de dar ese paso. En aquél momento tenía un buen bagaje como ayudante y aparte, realizaba making off y otros trabajos de los que me sentía bastante orgulloso, incluso cuando no funcionaban del todo yo había hecho lo mejor posible. que es algo que puede ocurrir y es positivo saberlo. Lo disfruté muchísimo, se me ocurrían muchísimas opciones y como decía mi padre, “hay que probarlo todo, por estúpido que pueda parecer en un principio” porque incluso por medio de una estupidez llegas a la opción correcta, y ahora con el montaje online es inmediato comprobarlo. Ahora veo trabajos que hice hace diez años y me gustan, me parecen incluso un poco descarados...

Tu primer trabajo como montador fue en “Hospital Central”, de Telecinco, pero antes habías tenido la experiencia de montar la película “Lágrimas Negras”, dirigida por tu padre.
Yo entré como ayudante en esa película y al final me impusieron firmarla para que me responsabilizara de determinadas decisiones que se habían tomado durante el montaje. Preferiría figurar sólo como ayudante, pero supongo que si opiné tengo que apechugar.

¿Se perdió mucho de la perspectiva que tenía tu padre de la película?
Era un equipo de amigos, familiares y gente que quería mucho a mi padre y nos quedamos bastante hechos polvo. Además era un guión muy personal, no sabemos muy bien cómo le hubiese quedado a él, había cosas que sobre el guión estaban muy abiertas y que probablemente no nos dejó lo bastante claras.

Tras la película fuiste montador durante dos temporadas de la serie “Hospital Central”, ¿cuáles son las diferencias más notables entre montar en cine y televisión?
Son cosas totalmente distintas. En sus particularidades técnicas creo que hay cosas que casi se convierten en tópicos peyorativos, sobre todo para la televisión como que se tiene que entender todo desde el w.c. y con la puerta cerrada Es un montaje muy mecánico en el que los planos no “deben” durar mucho y se “debe” ir muy rápido al plano corto. Yo creo que el montaje en televisión tiende a sobreexplicar todo y una vez que lo has sobreexplicado llegará el músico y le pondrá una subrayante musical. En definitiva creo que la televisión sufre falta de mimo en comparación con el cine.

En cuanto al montaje en cine, ¿tienes en mente algún tipo de referencia a la hora de encarar un determinado proyecto?
A la hora de montar, uno tiene que olvidarse un poco de todo eso, la propia película es la que va a ir un poco por sí misma. Puedes tener determinadas expectativas de querer hacer algo, pero al final el material es el que te dice por donde ir.

¿Cómo espectador?
Soy un espectador bastante normal. Entre mis películas favoritas hay títulos absolutamente dispares. Las hay de aventuras, de acción, más sesudas... Un poco de todo. Pero sí es cierto que cuando he visto a personas estudiando montaje y no se interesaban por ver un determinado tipo de películas, les decía que igual un día les tocaba montar algo así. Hay que ver un poco de todo.

¿Qué tal la experiencia en la película “Vete de mí?
Yo había trabajado con Víctor en uno de los cortometrajes de la película “Hay motivo”, y la verdad es que lo pasamos muy bien. A partir de ahí, pensó en mí y la verdad es que me alegro muchísimo por todo lo que aprendo con él y porque me lo paso de maravilla. A veces ocurre que te dan guiones con tiempo suficiente como para que puedas participar en ellos, te comentan determinados artificios de montaje… la verdad es que no me suelo meter mucho, si veo que hay algo que pueda proponer, lo propongo. Por otro lado hay veces que te llega el guión con el tiempo justo como para ponerse a rodar. Me gusta mucho leerlo antes y a ser posible hablarlo.

Cómo se consigue la frescura en una película como ésta...
Lo que tiene la película es que Víctor rodó unas treinta y cinco horas. Los actores tenían una situación muy clara delante y tenían la libertad de soltar lo que quisieran dentro de ese guión. De todo eso, al final quedó bastante, porque claro, nada más natural que un actor respondiendo a una frase que nunca ha leído. Nunca una respuesta va a ser más fresca. Por eso, sí había una intención de que hubiera un corte torpe para que tuviera este aspecto más de documental, así como el uso de teleobjetivos para seguir a los personajes, que las secuencias no terminaran solemnemente, sino que en el momento apropiado te ibas a otra cosa, te pillara donde te pillara, en mitad de un paneo o de una palabra.

¿Estabais todos de acuerdo en ese planteamiento?
Fue una decisión del director, en mi opinión muy acertada. Todo el esfuerzo se hizo en beneficio de mis actores, que desde mi punto de vista es lo más importante, y en esta, más. En cuanto al montaje, lo más importante para mí fue la interpretación. Nunca está igual de interpretación, ritmo o cámara para que me de el gusto de montar el plano que queda más bonito. Dejo lo mío para lo último, creo que es mejor para la película.

¿Cómo es tu mecánica de trabajo?
Trato de empezar a trabajar cuando el director está en rodaje para poder tener un tiempo y empaparme del material, intento saber lo menos posible de lo que quiere en particular, que no en general, porque eso me condicionaría a no probar “estupideces” A Víctor le sorprendió mucho eso, porque había trabajado con otros montadores que esperaban a que les marcaran las tomas. Yo creo que es una buena mecánica., porque luego llega el director y se pone todo en su sitio, aunque ya debería estar cerca del resultado final si es que has captado la intención y no había otra mejor. Creo que todos los montadores deberían tener un tiempo para ellos, para probar cosas que delante del director no probarían por ser muy distantes con la opción original o simplemente por pudor

¿Cuál es tu próximo proyecto?
Mañana empiezo una serie de televisión en dos capítulos de Daniel Calparsoro. Se han rodado con cámaras Red one y montaremos en ocho semanas en final cut. Será la primera vez que trabaje con Daniel y que use esos equipos. En las tv movies, se puede trabajar con más mimo y las cadenas y productoras no tienen tanta obsesión por las audiencias y da más libertad.

¿Se puede vivir con la inconstancia que tiene esta profesión?
Pues es difícil, pero también hay que aprender. La gente se cree que todo son ventajas, pero depende de lo exigente que seas con los trabajos que aceptas. Yo a veces, prefiero meterme en un documental que no sé cuando cobraré pero que voy a disfrutar muchísimo, y decirle que no a una serie, que te va a dar tranquilidad laboral durante un tiempo, pero que no vas a disfrutar tanto.

¿Qué le dirías a alguien que quiere empezar en esto?
Si fuera mi hijo, preferiría que fuese médico (risas), y seguramente se ahorraría algunas angustias de esta profesión, pero tendría otras. La verdad es que montaje es algo muy completo. Mi padre, siendo director, pensaba que en montaje es donde más se aprende, ya que ves desde las variaciones de interpretación entre toma y toma, la iluminación, los tamaños de los planos, qué quitar, qué cambiar de sitio, el uso de las músicas, etc... Vas viendo todo y sin darte cuenta te vas empapando de la mejor manera: juntando todas las piezas. Me parece la mejor escuela para dedicarse al cine."

Entrevista realizada por Jorge Dantrant a 4 de Setiembre de 2008. 

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