18/08/2010

El montaje de "Eat Pray Love" por Bradley Buecker

"Quiero ir a algún sitio en que pueda con algo". Esta es Julia Roberts como Elizabeth Gilbert en el nuevo largometraje Eat Pray Love — basado en la memoria best seller de Gilbert -- señalando tanto su frustración con su actual vida como su intención de hacer el viaje que le de la vuelta a todo.

La película, como el libro, sigue a Gilbert desde New York hasta Italia, donde satisface sus sentidos; hasta la India, donde explora su espiritualidad; y hasta Bali, donde encuentra el amor y el equilibrio que estaba buscando.

Pero hacer este pasaje en cine era un reto para el director Ruan Murphy y el productor Dede Gardner. Los problemas logísticos eran su mayor reto. Para convertir de forma adecuada el viaje de Gilbert de la novela a la pantalla, los cineastas insistieron en rodar toda la película en los lugares verdaderos y en orden cronológico. Y después de nueve meses de escrutinio y de planning de pre-producción, Murphy dirigió 40 miembros de equipo técnico y de reparto, incluido el director de fotografía ganador del Oscar Robert Richardson, en un esfuerzo de producción que duró cuatro meses y medio y que generó 422.000 pies de película, o 70 horas de material.

RODAR GLOBALMENTE, EDITAR EN UN PUNTO
Olvidado en Los Angeles, y encargado de juntar y dar forma al material, era la primera vez que el editor Bradley Buecker se enfrentaba a un largometraje de ficción [aunque había editado series de televisión]. Pocas veces es un editor sin experiencia el contratado en proyectos de una producción tan grande, pero Buecker había editado varias temporadas de series para Murphy para los shows Nip/Tuck y Glee.

"Ryan y yo teníamos un vínculo", dice Bueckr. "Así que cuando le salió la película dijo, 'de veras te quiero para hacer esto.'"

Buecker decidió editar la película utilizando casi el mismo workflow, basado en Final Cut Pro, que había utilizado tan bien en las series de televisión, equipándose él y cada uno de sus dos ayudantes con Mac Pro y MacBook Pro en espejo con Final Cut Studio. Tanto Nip/Tuck como Glee fueron series en Final Cut, y habíamos comprobado que era un gran sistema", dice Buecker. "Así que fue mi elección."

TRAS EL APURO
Debido a que Eat, Pray Love fue post-producida con digital intermediate (rodada en película, post-producida digitalmente, distribuida en película), la distancia entre las localizaciones del rodaje y los editores supuso una pega significativa para el workflow. La película rodada en Bali, por ejemplo, era enviada a Australia para ser tratada, porque no se puede hacer en Bali. Luego todo volaba a EFILM en Los Angeles para la corrección de color y ser digitalizada para repartírsela a los editores en un disco duro en formato HD. A veces, los editores no veían el material hasta siete o diez días después de que este se hubiera rodado, así que necesitaba un eficiente y rápido formato de edición.

"Tecnicamente, el reto del equipo de montaje era maximizar el rendimiento", dice Buecker. "Queríamos poder ver la mayor calidad de imágen en unos archivos que pesaran lo menos posible, y ser capaces de mover rápido los archivos desde los portátiles hasta el desktop, de habitación a habitación."

PROXY PRÁCTICO
Los editores encontraron una solución eficiente con el Proxy ProRes 422, una nueva versión del codec Aple ProRes introducida con Final Cut Pro 7. Tan pronto como los archivos llegaban a EFILM, el ayudante de montaje Doc Crotzer transodificaba los archivos de ProRes 422 (HQ) a ProRes 422 (Proxy), organizaba el material en carpetas y preparaba el material para montar.

Usando 'background exporting', otra característica nueva del Final Cut, Crotzer podía seguir editando mientras estaba comprimiendo los archivos. "Esta característica nos salvó de muchas," dice Crotzer.

Añade, "el codec ProRes era el fundamento de nuestro workflow y absolutamente decisivo en nuestro proceso de montaje. La calidad y el poco peso de los archivos nos permitía la flexibilidad que no tendríamos utilizando cualquier otro codec. Podíamos cortar en Proxy y en unos pocos pasos podíamos re-conectar con ProRes 422 (HQ) para poder proyectarlo."

La gran calidad de las imágenes proxy también hizo a Buecker estar seguro de que estaba viéndo todos los detalles que necesitaba para hacer ediciones precisas: "Con Robert Richardson como director de forografía, la luz, la composición y la calidad del material era increíble. Era muy importante no llevarse sorpresas cuando subiéramos la resolución."

AJUSTAR Y ACABAR
Incluso en las etapas más tempranas del montaje, Buecker y su equipo usaron Final Cut Studio para pulir todos los aspectos del corte. Si por el camino había un murmullo en una escena que no podían quitar, y no había tiempo para mandarlo al departamento de sonido,  se metían con el Soundtrack Pro y 20 minutos después la escena sonaba bien."

Cuando tenían que devolver material a los departamentos de sonido y de música, usaban Compressor para exportar de distintas maneras los QuickTime requeridos. "No teníamos que pensar si este departamento necesitaba el diálogo en la pista 1 y los efectos en la 2," dice Crotzer. "Simplemente clicábamos su setting que habíamos configurado en el Compressor, y el Compressor hacía el restro."

Exportar estos QuickTime permitía al equipo de montaje trabajar sin ningún tipo de soporte físico. "Solo dimos por hecho que el QuickTime es un multi-formato, que puede moverse libremente, reproducirse en cualquier sitio," dice Buecker. "Es sin lugar a dudas una de mis cosas favoritas de la arquitectura del sistema."

MONTANDO
Con un eficiente workflow, Buecker pudo centrarse en terminar su edición. "Esta película encierra la vida de Elizabeth Gilbert viviendo en cuatro países distintos, así que intrínsecamente tiene una estructura episódica," dice. "Fue un reto, en cuanto a la estructura, hacer notar lo que sentía en cada parada a lo largo del camino y seguir construyendo la historia como un cúmulo de experiencias."

Debido a que Murphy estaba rodando en localizaciones inhóspitas, no podía consultar con Buecker durante la fase de montaje. "Hay pros y contras estando a 8.000 millas de distancia del director. La presión es intensa, pero también es una buena oportunidad para probar cosas que normalmente no harías."

Cuando Murphy regresó a Los Angeles vio la película por partes, empezando con Nueva York. "Ryan es un gran narrador, y tiene grandes ideas en la sala de montaje. De vez en cuando, sin embargo, somos capaces de sorprenderle. En realidad, pocas locuras de las que hicimos se fueron fuera.

"Había una gran boda india en la que solo grabaron montones de material. Lo montamos todo junto en una canción, como un montage.  Es cuando Liz Gilbert ve la boda de otra mujer y recuerda la suya. A Ryan le encantó, incluso aunque fuera distinto de lo que él podía haber hecho con la escena".

WRAP
Las reacciones en el estudio a la edición completa fueron todas positivas. Y con la película cerrada y lista para para salir, Buecker ha tenido tiempo de reflexionar sobre su viaje de un año con 70 horas de material en la sala de montaje: "La historia de Liz Gilbert va sobre ir a contracorriente, hacer algo por ti mismo, y ser una mejor persona cuando llegar a otro sitio. Montar esta película ha sido ese tipo de experiencia para mí".

Fuente:
--- Artículo "EDITING 'EAT PRAY LOVE'" en Post Magazine. Publicado el 1 de agosto de 2010. Formato: web.
Traducido y publicado por Pablo Hernández a 18 de agosto de 2010.

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