06/06/2010

"Un Chien Andalou" (Un Perro andaluz)


Director y montador: Luis Buñuel.
Guión: Luis Buñuel y Salvador Dalí.

La película empieza con un plano detalle contrapicado de las manos de un hombre (Luis Buñuel) afilando una hojilla de afeitar. A continuación, tras un salto del eje óptico, nos muestran un primer plano amplio del personaje. A continuación el personaje en un plano medio sale hacia el balcón donde observa la luna que al igual que esta es solapada por una nube, el hombre corta el ojo de la joven (Simone Mareuil) que se encuentra en el balcón. Aunque en realidad, el ojo es el de una vaca, situado en esa posición del filme por un corte en montaje a un plano más cerrado, primerísimo primer plano. Lo que pretende el autor con esta impactante imagen es cegar el punto de vista convencional, impactar al espectador desde el principio y permitirle una asociación libre de ideas y preparación mental para los extraños sucesos que iba a presenciar. Buñuel explicó: 
para sumergir al espectador en un estado que permitiese la libre asociación de ideas era necesario producirle un choque traumático en el mismo comienzo del filme

 A continuación, tras unos títulos que anuncian “Ocho años después”, la secuencia se abre con planos generales, y medios, de un ciclista (Pierre Batcheff) vestido con un traje de volantes de sirvienta y una caja, con líneas diagonales, a modo colgante. La joven de antes, que está leyendo en casa, siente algo en la calle y suelta el libro, que queda abierto por una fotografía de “La encajera” de Vermeer, y se asoma al balcón para ver qué ocurre. En esto que ve al ciclista que momentos después cae al suelo. La mujer acude a socorrerle y le empieza a besar repetidamente. Como no tiene fuerza para subirlo a su habitación sube sus y la caja de rayas y extiende todo en la cama junto con la corbata que había en la caja. A continuación, la mujer, en un primer plano, intenta  materializar al hombre en su interior.  Lo que en realidad sucede, es que el hombre surge en la habitación sin los volantes que llevaba al principio, con la mano llena de hormigas. Es un maniaco sexual. En la calle una mujer se acerca a mirar que es lo que ha sucedido en la carretera, y a esto le suceden imágenes de  una axila, un erizo de mar y de la mujer observando la mano que está en la carretera. Los dos protagonistas, que siguen en el piso de la mujer, observan la escena desde la ventana, en la que un policía recoge la mano de la carretera para meterla en la caja de rayas que sostiene la mujer de la calle que  se queda sola en medio de la carretera y ante la mirada impaciente del hombre, desde la ventana, es atropellada, lo que causa una excitación en el hombre que le llevará a acariciar los pechos de la mujer que le acompaña en el piso. El hombre, imagina acariciar los pechos, y nalgas, desnudos. Mientras, le sale sangre por la boca, es decir, un rictus cadavérico: el orgasmo es “la pequeña muerte”.  La mujer huye de él y se defiende con una raqueta mientras este viene arrastrando dos pianos con dos asnos muertos en su interior. La película admite cualquier interpretación. Una de ellas es que la libido del personaje arrastra la carga de las Tablas de la Ley, reproducidas en corcho tras el protagonista, dos melones, a modo de testículos, la religión (Dalí es el hermano marista de la derecha) y una cultura decadente (los cadáveres de los asnos en pianos). El piano de cola es el símbolo por excelencia de la cultura burguesa, cuyo contenido podrido representa el are decadente que los surrealistas revolucionaron con sus obras.
Ella atraviesa una puerta, pero el hombre es capaz de meter un brazo, que le queda atrapado. De la mano le salen hormigas. Una mano amputada en el suelo equivale a una mano que aparece por una puerta. Las hormigas en la mano al vello en la axila. La acumulación visual estimula el subconsciente del espectador.En esto, el hombre del principio (Pierre Batcheff) se ha vuelto a materializar en la cama de la nueva habitación y va vestido con los volantes y la corbata. Antes de que se levante, entra otro Batcheff, al que solo se le ve de espaldas. Va vestido con traje y sombrero y Saca al Batcheff de los volantes de la cama castigándolo en un rincón, con libros en las manos, y tira los volantes por la ventana. Los libros se convierten en revólveres y el alumno castigado, se convierte en el Batcheff que no había conseguido pasar por la puerta, que mata al Batcheff del sombrero, que al morir se muestra como una versión más joven de su doble maligno que cae sobre una mujer desnuda, en un parque, donde es recogido por personas que pasaban por allí.Ahora, la mujer entra en la habitación y en la pared hay una mariposa con un tórax semejante a una calavera, la Acherontia atropos. Numerosas supersticiones afirman que este lepidóptero trae mala suerte a las casas a las que entra, de ahí su simbolismo. Buñuel quería dedicarse a la entomología. Su afición se recoge en escenas como estas. Batcheff maligno, que parece tener poderes, emplea la corbata como un arma de seducción ante Simone Mareuil. Batcheff se borra la boca y, ante
 esto, la mujer se pinta los labios. Batcheff hace que le surja vello púbico femenino en la boca (un monte de Venus), y Simone Mareuil se mira extrañada la 

axila de la que le ha desaparecido el vello. Simone huye, mientras le saca la lengua, directame
nte a la playa, donde la espera un hombre impaciente que la besa al llegar. Paseando por la playa encuentran los volantes de Batcheff, qu
e Simone, aparentemente, no reconoce. Siguen su paseo playero, cuando un rótulo anuncia “En
 primavera” e introduce un plano final de la pareja enterrada en la arena. 
Una estructura muy acertada que busca, y consigue, aproximarse a los rasgos oníricos de un sueño que perseguía el surrealismo que pasa de una escena a otra de una forma muy correcta, sin dejar nada a la mitad, cambiando simplemente los escenarios y el tiempo.

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